La iglesia orensana de San Pío X (I Arquitectura)

A comienzos de los años sesenta, el barrio ourensano de Mariñamansa, debido al auge económico fruto de la emigración a Europa de muchos ourensanos, comienza a sufrir una serie de transformaciones en su fisonomía, que hace que pase de ser una zona en la que predominaba el tipo de vivienda diseminada, a convertirse en un barrio en el que se abren nuevas calles y los edificios crecen en altura,. Ante esta expansión y el aumento demográfico, el obispado se plantea la posibilidad de construir una iglesia que cubra sus necesidades que hasta la fecha venían siendo atendidas por la iglesia de la Trinidad.
Para satisfacer esta demanda, se optó por un modelo de templo austero y amplio proyectado por el arquitecto ourensano Manuel Conde Fidalgo. Como lugar idóneo para la nueva edificación se pensó en un solar de propiedad municipal, situado en la avenida de Zamora en el que tiempo atrás había existido un hospitalillo para tuberculosos y que después pasó a utilizarse, de manera temporal, como plaza de toros.
