Turismo. Los efectos sobre la fauna intermareal

A modo de recordatorio un año más...

Ya que no es la primera vez que aprovechando la llegada del verano llamo la atención sobre la falta de consideración hacia las especies de la zona intermareal –estrellas, crustáceos, gasterópodos, etc. - se ha convertido en un hecho cotidiano que sufren nuestras costas y que con frecuencia no suele conmover ni a los más concienciados.

Los medios para poner fin a estos abusos dependen de todos nosotros, tanto de las instituciones como de la sociedad. El Gobierno debe promulgar protecciones en aspectos generales al igual que las comunidades autónomas, que son las responsables de estas zonas. Estas deberían establecer una legislación más específica para estos pequeños entornos naturales que preservase y tuviese en cuenta los peligros que de manera creciente los acechan cada verano.

 Por otro lado, no obstante, debemos de tener presente que la conservación del litoral está supeditada, en gran parte, a la educación medioambiental que debe llevarse a cabo, no solo en la escuela, sino también en el entorno familiar. Por ello es necesario poner en marcha iniciativas destinadas a concienciar a niños y mayores para que aprendamos a apreciar y conservar los distintos espacios y las distintas especies de una biodiversidad singular como es la zona intermareal. Es muy importante que los educadores y la familia enseñemos a los pequeños que esta fauna no es un juguete de playa sino unos seres que están en su hábitat y tenemos que respetar.

El Eclecticismo en Ourense (II). El desastre

 

1906       Baños do Outeiro     15 de mayo de 2026

Cualquier intento de potenciar y poner en valor nuestro patrimonio, tiene que pasar por un trabajo constante y planificado en cuanto a conservación, expectativas, divulgación y concienciación por parte de las instituciones responsables para evitar caer en el tropel de la foto y las declaraciones, de unos exigiendo y otros prometiendo, del día después de producirse el desastre anunciado en un patrimonio al que, en la mayoría de los casos, no se le presta la debida atención.

Esto viene a colación por el incendio acaecido el pasado mes que ha arrasado el edificio de los Baños do Outeiro. Estos son desde el año 2012 propiedad del Ayuntamiento de la ciudad y a partir de esas fechas fueron abandonados a su suerte y a una “numerosa ocupación”, sin que se pusiesen los medios para solucionar el problema, a pesar de los conatos de incendio que ya anunciaban cuál iba a ser su destino final y así fue, en una noche las llamas engulleron todo lo que no era granito y no había sido ya saqueado. Mucho le debemos los gallegos al bello y resistente granito, luchador férreo contra el tiempo, empeñado en mantenernos un legado de generaciones a lo largo de la historia, a pesar de las fechorías y desidias humanas obstinadas en lo contrario. 

El Eclecticismo en Ourense (I)

Hotel Barcelona

El término ecléctico se utiliza con frecuencia con un sentido peyorativo, al igual que sucede con eclecticismo aplicado al estilo artístico de finales del siglo XIX y principios del XX, que aún hoy es denostado por muchos, sin embargo, otros ven en él un estilo heterodoxo, libre en el manejo de los elementos de diversa procedencia lo que le da mayor fuerza y originalidad a la vez que habla también de cómo era la sociedad que lo demandaba, aunque en ocasiones cayese en lo repetitivo.

Jenaro de la Fuente y Pacewicz en Vigo, Rodriguez Sesmero en Pontevedra, Faustino Dominguez en A Coruña, Vázquez-Gulías en Ourense y Nemesio Cobreros en Lugo, poblaron de arquitectura eclecticista los ensanches de las ciudades gallegas en las que se asentaba una burguesía pudiente de comerciantes, industriales e indianos.

Desde las últimas décadas del siglo XIX, la ciudad de Ourense comienza un proceso de ensanche y urbanización con la apertura de nuevas calles y prolongación de muchas de las existentes. Las nuevas ordenanzas municipales de 1895 hacen referencia a ese desarrollo urbano, regulando obras, edificaciones y la apertura de nuevas calles. El artífice más importante de la ordenación del Ourense moderno va a ser Vázquez Gulías, arquitecto de sólida formación que ya había realizado sus estudios en la Escuela Superior de Arquitectura de Madrid, cuyos profesores buscaban una renovación a través del eclecticismo muy imbuido por el francés y con reminiscencias históricistas, frente al ya agotado clasicismo de los arquitectos de generaciones anteriores, que se habían formado en la Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid.

Ultimos artículos publicados