El Eclecticismo en Ourense (I)

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El término ecléctico se utiliza con frecuencia con un sentido peyorativo, al igual que sucede con eclecticismo aplicado al estilo artístico de finales del siglo XIX y principios del XX, que aún hoy es denostado por muchos, sin embargo, otros ven en él un estilo heterodoxo, libre en el manejo de los elementos de diversa procedencia lo que le da mayor fuerza y originalidad a la vez que habla también de cómo era la sociedad que lo demandaba, aunque en ocasiones cayese en lo repetitivo.

Jenaro de la Fuente y Pacewicz en Vigo, Rodriguez Sesmero en Pontevedra, Faustino Dominguez en A Coruña, Vázquez-Gulías en Ourense y Nemesio Cobreros en Lugo, poblaron de arquitectura eclecticista los ensanches de las ciudades gallegas en las que se asentaba una burguesía pudiente de comerciantes, industriales e indianos.

Desde las últimas décadas del siglo XIX, la ciudad de Ourense comienza un proceso de ensanche y urbanización con la apertura de nuevas calles y prolongación de muchas de las existentes. Las nuevas ordenanzas municipales de 1895 hacen referencia a ese desarrollo urbano, regulando obras, edificaciones y la apertura de nuevas calles. El artífice más importante de la ordenación del Ourense moderno va a ser Vázquez Gulías, arquitecto de sólida formación que ya había realizado sus estudios en la Escuela Superior de Arquitectura de Madrid, cuyos profesores buscaban una renovación a través del eclecticismo muy imbuido por el francés y con reminiscencias históricistas, frente al ya agotado clasicismo de los arquitectos de generaciones anteriores, que se habían formado en la Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid.

En el cincuenta aniversario del fallecimiento de D. Ramón Otero Pedrayo 

Ramón Otero Pedrayo. Prego de Oliver

Ramón Otero Pedrayo (1888-1976) “Patriarca das letras galegas”, fue profesor, orador, político, galleguista activo, miembro del comprometido Grupo Nós y escritor, faceta en la que destacó en diferentes géneros que abarcan desde la novela al ensayo, pasando por el relato o las colaboraciones en prensa.

Su faceta de orador, que acompañaba de una gestualidad muy enfatizada y personal, ha sido la que más ha contribuido a definir en el arte el aspecto formal de sus retratos. Sin embargo, el que realizó el pintor ourensano Prego de Oliver para la galería de retratos de directores del IES Otero Pedrayo, primer instituto que se construyó en la ciudad a finales del siglo XIX, no se cumple la premisa de la gestualidad al tratarse en esta ocasión de una obra más academicista por el lugar al que iba destinado y en consonancia con las ya existentes. Prego de Oliver fue un pintor orensano autodidacta, que gozó de reconocimiento sobre todo en los años setenta-ochenta del siglo pasado. Su temática era diversa, pero con un interés por lo cotidiano, los niños y los bodegones, también fue demandado en el campo del retrato realizando tres de los que ocupan la galería del citado instituto. En el que nos ocupa, además de la pose sedente y academicista, se aprecia varias características de su estilo, como el gusto por la luz y las transparencias, los fuertes contrastes entre luminosidad y oscuridad o dibujo y mancha.

La iglesia ourensana de San Pío X (II Escultura)

El programa escultórico que completa la obra arquitectónica en su exterior, fue encomendado al escultor ourensano Antonio Failde, que por estos años se encontraba en la cumbre de su carrera. El artista realiza los dos bajorrelieves de la fachada principal en los que aparece San Pío X, en uno de ellos representado como pontífice con el manto y báculo y en el otro portando la Eucaristía y rodeado de un grupo de fieles. El programa se extiende también a los capiteles del pórtico, en los que narra de izquierda derecha y en todas sus caras la vida del santo, desde que era un niño de origen humilde y acudía a la escuela de su pueblo natal de Riese (Veneto) hasta sus últimos años ya como pontífice (1903-1914), no olvida su paso por el seminario y su labor pastoral de sacerdote y obispo.

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